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El emprendedor necesita apertura hacia nuevas experiencias, pero también autocontrol de impulsos, gusto por la planificación y estabilidad emocional, de acuerdo con un estudio.

El carácter juega un papel crucial en el éxito o fracaso de un negocio. Los fundadores que balancean los cinco rasgos básicos de la personalidad, tienen mayores posibilidades de llegar a buen puerto.

Tras estudiar a más de 400 emprendedores que terminaron quebrando, el Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera (IDE) encontró que la mayoría contaba con una personalidad abierta hacia las experiencias, pero mediano gusto por la planificación y carácter introvertido.

La investigación del IDE sugiere que quien esté arrancando un negocio, debe conocer los rasgos predominantes en su personalidad y allegarse de socios o colabores que lo complementen. Tan importante es la curiosidad y el ímpetu, como el autocontrol.

La personalidad emprendedora

Según el modelo de los “Cinco grandes factores”, existen rasgos básicos que permiten entender una personalidad. Juntos, conforman las siglas OCEAN (océano):

  • O (Openness). Apertura hacia nuevas experiencias: imaginación activa, curiosidad intelectual, sensibilidad estética, independencia de juicio.
  • C  (Concientiousness). Conciencia o cuidado: autocontrol de impulsos, tendencia hacia la planificación, organización y ejecución de tareas.
  • E (Extroversión). Extroversión: apertura en situaciones sociales, rechazo a la soledad.
  • A (Agreeableness). Amabilidad: Altruismo, consideración, confianza y solidaridad.
  • N (Neurotism). Inestabilidad emocional: Ansiedad, preocupación, baja tolerancia al estrés.

Tras aplicar un test de personalidad a 409 fundadores con la experiencia del fracaso, el IDE encontró que la gran mayoría tenían marcado el rasgo de la curiosidad y eran más bien introvertidos:

Rasgo de la personalidad Total
Apertura a la experiencia 74%
Cuidadoso/concienzudo 46%
Amabilidad 29%
Inestabilidad emocional 28%
Extrovertido 21%

Fuente: Investigación del IDE en el «Libro del fracaso».

La clave es el balance

Una personalidad abierta hacia nuevas experiencias es fundamental, porque es la que busca oportunidades de mercado, desarrolla productos o servicios y genera ideas de negocio.

Pero el rasgo cuidadoso o concienzudo es igual de importante, porque la planeación sienta las bases de cualquier empresa. Además, esta función puede impedir que aparezca la principal razón por la que los negocios quiebran: la falta de ingresos suficientes.

En este sentido, el IDE recuerda la frase del arquitecto inglés William Blackburn: “Fracasar en la planeación, es planear para el fracaso”.