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El registro de flujo de efectivo programado es una herramienta sencilla para visualizar los próximos gastos de la empresa.

Siempre que preguntas a un emprendedor cómo está, seguramente la respuesta es “muy bien”. Es parte del optimismo y la actitud de quien está buscando progresar con su actividad y, algunas veces, no tiene una magnitud real de dónde está parado.

Pero utilizar una herramienta tan sencilla que te permita revisar el flujo de efectivo, es enfrentarte al espejo y realmente ver “¿cómo estás?”.

Sin embargo, el emprendedor al frente de una pyme enfrenta muchas dificultades día a día. Siempre busca encontrar esa luz al final del túnel oscuro, que muchas veces transita y cualquier reflejo lo deslumbra.

¿Cuánto entró a tu chequera? Quizá estés feliz, pero ¿cuánto de eso debes destinarlo a obligaciones ineludibles?

El pago de servicios (teléfono, luz, renta), herramientas (computadoras, papel, tinta), salarios, impuestos y otros invisibles, saltan como fieras reclamando lo que no es tuyo. Y cuando llega el día de enfrentarlo, no puedes aplazarlos.

Pues bien, el registro de flujo de efectivo programado es ese espejo que te puede ayudar.

¿Qué es el registro de flujo de efectivo programado?

El registro de flujo de efectivo programado es una herramienta invaluable, pues te permite identificar qué está programado para entrar a tu cuenta y antes de gastarlo, saber a qué debe asignarse.

En otras palabras, este registro es una herramienta que te enfrenta a saber realmente “¿cómo estás?”.

En las pymes, muchas veces la asignación de recursos difícilmente se puede comparar con un embudo.

El emprendedor al frente de una pyme enfrenta muchas dificultades día a día. Siempre busca encontrar esa luz al final del túnel oscuro, que muchas veces transita y cualquier reflejo lo deslumbra.

Normalmente, es como una esponja que -si no controlamos- estará absorbiendo los pocos recursos y estaremos en una situación que quienes vivimos en una pyme, nos encontramos al final del mes: “tanto trabajo, tanta facturación, tantos viajes, ¿y dónde está mi ganancia?”.

Por ello, tener una herramienta para revisar el flujo de efectivo programado es enfrentarte a un espejo, que quizá te va a desilusionar la primera vez, pero seguramente te reflejará en qué parte debes tener más cuidado para ir mejorando tu imagen y tu negocio.

¿Cómo iniciar con esta herramienta?

Comienza hoy a implementar tu herramienta de proyección de flujo de efectivo. Es muy sencillo. Desde Helpi Coaching, te compartimos los pasos:

  1. En un archivo en Excel, coloca en renglones primero todos tus ingresos pronosticados a 8 semanas (tendremos 8 columnas). Estos ingresos incluyen IVA porque, recuerda, estamos hablando de flujo.
  2. Después, haces una sumatoria de estos ingresos proyectado por columna (por cada una de las 8 semanas).
  3. Haz lo mismo con tus egresos (costos y gastos), proyectados de igual forma a 8 semanas. Recuerda que también incluyen IVA y tienes que contemplar todas las salidas programadas de efectivo, incluyendo el pago de impuestos (tanto IVA como ISR). De igual forma, sumas al final de cada columna los egresos.
  4. Finalmente, haz una fórmula muy sencilla donde al dinero disponible que tengas en ese momento (bancos, efectivo en caja chica, etc.) le sumas los ingresos proyectados y le restas los egresos. Así, podrás visualizar cómo se ve tu flujo de efectivo en las próximas 8 semanas.
  5. Revisa esta proyección cada semana.  

No te imaginas la visibilidad que te dará esta herramienta sobre tu flujo de efectivo y, por lo tanto, sobre la rentabilidad de tu negocio.