Aún en las naciones más avanzadas, las mujeres sufren desigualdad en sus condiciones laborales, situación que le está pasando la factura a sus economías.

Las mujeres todavía ganan menos, cuentan con menores posibilidades de ascenso, son excluidas del sector financiero y padecen de condiciones adversas como el acoso laboral y la violencia. Esta desigualdad no solo afecta a la población femenina, sino a la economía en su conjunto.

Tan solo entre las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la desigualdad de género les está costando el 15 por ciento de sus ingresos, de acuerdo con el estudio “Mujer, Empresa y el Derecho”, realizado por el Banco Mundial.

Hay una relación directa entre la paridad de género y el bienestar general: aquellos países que garantizan legalmente la protección de los derechos de las mujeres, son también los más productivos.

Hay una relación directa entre la paridad de género y el bienestar general: aquellos países que garantizan legalmente la protección de los derechos de las mujeres, son también los más productivos. Clic para tuitear

El rezago en México

En México, 2 de cada 10 mujeres todavía reciben menor sueldo que sus compañeros con el mismo puesto. Además, son excluidas del sector financiero, pues tienen menor acceso a cuentas bancarias y créditos.

De hecho, el rezago financiero es un lastre de toda América Latina, apuntala el estudio del Banco Mundial. En el rubro de igualdad para obtención de crédito, la región obtuvo solamente 41 de 100 puntos posibles. La protección de las mujeres contra la violencia recibió apenas 61 puntos, mientras que para igualdad para acceder al empleo se ubicó en 68.

La desigualdad, un problema global

  • La falta de oportunidades y violencia son factores universales que afectan a las mujeres.
  • 2 mil 700 millones de trabajadoras en el mundo no están protegidas por la ley para gozar de igualdad en sus condiciones laborales.
  • El 40% del costo de la desigualdad se concentra en la actividad empresarial.
  • Las leyes laborales son cruciales para cerrar la brecha salarial y gozar de una mayor igualdad.
  • El 80% de los países de la OCDE prohíbe legalmente la discriminación laboral por género.
  • Solo el 40% de los países de la OCDE exige que hombres y mujeres reciban la misma remuneración por el mismo trabajo. Entre ellos, destacan Islandia, Noruega, Suecia y Finlandia.

Prácticas para la igualdad

Además de contar con una legislación inclusiva, los países deben impulsar otras medidas que emparejen el terreno para las mujeres. Algunas son políticas que ya se han implementado con éxito, de acuerdo con el BM:

  1. Extender cobertura y reducir costos de guarderías y otros servicios de cuidado. Finlandia, Costa Rica y Brasil son algunos casos de éxito.
  2. Hacer deducibles de impuestos los costos de las guarderías. Está demostrado que con esta política, aumenta la matrícula en educación inicial y preescolar.
  3. Implementar castigos efectivos al acoso sexual y otras formas de violencia de género.
  4. Garantizar que el sistema judicial funcione. La productividad aumenta en los países donde las mujeres son protegidas con eficacia de la violencia, donde se garantiza la justicia y se le da seguimiento a las víctimas de dichos delitos.