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En la crisis económica, el factoraje financiero es una fuente de liquidez apreciable para las pymes de México.

En un país donde acceder a financiamiento es cada vez más difícil para las empresas, el factoraje financiero es un servicio de importancia innegable.

Los negocios mexicanos necesitan de más opciones de financiamiento, tanto de los sectores público y privado. Los créditos, que ya de por sí habían disminuido en los últimos años, escasean aún más a raíz de la crisis económica.

En este panorama, el factoraje financiero es una opción que contribuye a la continuidad de operaciones de las empresas. Y se trata de un servicio disponible para todos los sectores productivos y personas físicas que efectúen ventas o compras a crédito.

¿Qué es el factoraje financiero?

El factoraje es una transacción en la que una empresa o persona física con actividad empresarial vende sus cuentas por cobrar a una institución financiera comercial.

De esta manera, las empresas pueden obtener liquidez rápidamente, pues el factoraje les permite disponer anticipadamente de sus cuentas por cobrar.

Con este mecanismo, se pueden ceder cuentas por cobrar registradas en facturas, recibos, pagarés y otros documentos similares, siempre y cuando estén vigentes y cuenten con autorización del cliente, según explica BanBajío.

El banco o institución de factoraje adquiere los derechos de crédito a un precio determinado, que contempla una comisión. Por lo general, el cliente o empresa no recibe el importe total de sus cuentas por cobrar.  

Este esquema cuenta con dos opciones claramente diferenciadas:

  • Factoraje con recurso, que garantiza la obligatoriedad solidaria del factorado en el pago del derecho de crédito. Es decir, el factor no asume el riesgo por impago por parte del deudor y tiene la posibilidad de ejecutar una garantía con el vendedor para que cubra el valor financiado.
  • Factoraje sin recurso, en donde el factor asume el riesgo por imago del deudor, sin poder actuar contra el cedente o factorado en caso de insolvencia, como señala este texto de Drip Capital.

En nuestro país, el factoraje con recurso es la opción más común.

Ventajas de este instrumento financiero

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Factoraje Financiero y Actividades Similares, así se pueden resumir los beneficios de esta forma de financiamiento:

  1. Proporciona liquidez, con la que las empresas pueden obtener descuentos de sus proveedores por pronto pago
  2. Reduce los costos de operación
  3. Genera certidumbre financiera para la empresa que vende sus cuentas por cobrar
  4. Es un financiamiento flexible y accesible
  5. La empresa de factoraje asume gran parte de la carga administrativa, pues procesa las facturas
  6. Mejora la salud crediticia, pues no se expresa como un pasivo en los estados financieros

Las desventajas del factoraje financiero

Ahora bien, esta fuente de financiamiento no siempre es la mejor opción para las empresas y personas físicas con actividad empresarial, pues puede presentar desventajas como las siguientes resumidas por este artículo.

  1. No es aconsejable para cubrir dificultades financieras importantes, en donde la liquidez obtenida quizá no sea suficiente.
  2. La aprobación de la empresa de factoraje depende de su evaluación de la solidez de los clientes.
  3. Si las facturas son numerosas y de montos relativamente bajos, se incrementan de manera innecesaria los costos administrativos.

Además, siempre es más aconsejable prevenir la falta liquidez y la acumulación de acreedores, mediante una optimización de las cuentas por cobrar.