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Te mostramos 3 motivos por los que es importante tomarse muy en serio la gestión del cambio y trabajar en ella continuamente.

La gestión del cambio es la capacidad de adaptar los recursos y prácticas de una empresa a condiciones emergentes y, a veces, inesperadas, como los cambios en la legislación, la modificación de estándares de la industria, las crisis económicas e, incluso, las emergencias sanitarias. 

Esta habilidad es importante durante el desarrollo de proyectos empresariales, pero también en el día a día de un negocio, donde, con frecuencia, es inevitable cambiar los planes para acomodarse a las nuevas circunstancias del entorno. 

En este artículo, entregamos un resumen de motivos por los que es importante tomarse muy en serio la gestión del cambio y trabajar en ella continuamente. 

Razones por las que es importante la gestión del cambio

1. Ejecutar transiciones con una menor resistencia

Todo cambio genera siempre resistencia y oposición, porque significa dejar de hacer lo que la empresa sabe y domina para comenzar de cero, sin ninguna garantía de éxito. 

A veces, la mayor resistencia viene de los trabajadores, que deben acostumbrarse a maquinarias o tecnologías completamente nuevas para ellos.

El 62% de los empleados no se siente a gusto con la idea de salir de su zona de confort, por lo tanto, la organización necesita un plan de gestión del cambio certero y realista para fortalecer la moral. la resiliencia y sentido de pertenencia de los empleados. 

De este modo, se reducen el estrés y la ansiedad, asociados a la resistencia al cambio. 

2. Reducir costos de innovación

Si los cambios en el entorno o en los estándares competitivos hacen que un negocio deba implementar nuevas tecnologías y equipamiento industrial, los costos de innovación son uno de los principales factores por considerar. 

No se trata solo de invertir en mejores dispositivos, redes o infraestructura, la empresa también debe ocuparse de capacitar a los trabajadores, pero esto puede ser doblemente difícil cuando hay rechazo, desconfianza y temor en el personal.

Por eso, un plan de gestión del cambio integral debe considerar las preocupaciones de los empleados, qué dudas tienen frente al proceso y cómo este impactará su estabilidad laboral. 

Una gestión del cambio fundamentada en el liderazgo y la cohesión permitirá proyectar resultados favorables para todos a largo plazo y, si la percepción del equipo es positiva, habrá que invertir menos en convencerlos durante la fase de implementación. 

3. Cerrar la brecha entre los requerimientos y los resultados

Por lo general, detrás de todo cambio hay nuevos requerimientos que las empresas deben cumplir. Esto puede ser: 

  • Protocolos sanitarios más estrictos.
  • Limitaciones en la importación/exportación de materia prima. 
  • Actualizaciones en la guía de prevención de crímenes o delitos financieros. 

Sea como sea, los cambios obligan a las organizaciones a redefinir las condiciones mínimas para que los resultados obtenidos sean “aceptables”.

Con esto se introducen, por ejemplo, un sistema de gestión de riesgos mejorado, un Software de Gestión de Proyectos con mejores funcionalidades o políticas internas de ciberseguridad más estrictas, todo con el objetivo de que la empresa marche al unísono con las circunstancias del mundo exterior. 

Esto es muy importante. De hecho, hay una relación directa entre una gestión del cambio eficiente y: 

  • El logro de objetivos empresariales. 
  • El cumplimiento de cronogramas y tiempos de entrega. 
  • La buena administración presupuestaria. 

Tomando en cuenta esto, un plan de gestión del cambio sirve como una brújula que ayuda a encaminar un negocio en dirección a los nuevos requerimientos del mercado.

Los cambios implícitos pueden ser difíciles de predecir, pero una gestión del cambio adecuada, la transición sea más llevadera.