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Recordamos al exbasquetbolista Kobe Bryant, estrella de la NBA e inversionista exitoso, a través de las ideas principales de su biografía «The mamba mentality», que hablan de su liderazgo reflexivo y obsesión por la perfección.

Tras su retiro de la NBA en el 2016, Kobe Bryant cosechó logros igual de impresionantes que los deportivos: promovió iniciativas tecnológicas a través de la marca Kobe Inc., se desenvolvió  con éxito como inversionista, ganó un Óscar al mejor cortometraje de animación y, más recientemente, incursionó en el ecosistema de las criptomonedas.

La leyenda de “La Mamba” se forjó durante 21 años en la liga de basquetbol más importante del mundo, en la que fue cinco veces campeón, dos veces máximo anotador de la temporada y 18 veces “NBA All Star”. Fue tercero en la lista de anotadores de todos los tiempos y, por si fuera poco, también obtuvo dos oros olímpicos. En el 2021, su nombre entrará al Salón de la Fama de la NBA.

Pero el nombre de Bryant no se asocia únicamente a títulos y números. También está el drama de su rivalidad deportiva con Allen Iverson y la mancuerna con Shaquille O’Neal, su conocida obsesión por la perfección -que bautizó como “mentalidad mamba”- y su creatividad dentro del juego.

Éstas son algunos de los secretos que reveló Kobe sobre su estilo de liderazgo y la estrategia para enfrentar a los rivales, en “The mamba mentality: how I play”, que publicó en coautoría con el fotógrafo oficial de la NBA, Andrew D. Bernstein.

Paciencia, tiempo y obsesión

En noviembre de 1996, “La Mamba” se enfrentó por primera vez a Allen Iverson en un juego contra los Knicks. Desde entonces, la rivalidad perduraría toda su carrera y detonaría una mentalidad competitiva que el mismo Kobe calificó de “obsesiva”.

La estrella de la NBA narra cómo, en su afán por superarlo tras ese juego, leyó cada artículo publicado sobre Iverson y estudió todos sus juegos, buscando obsesivamente cada fortaleza y debilidad. Por años, emprendió lo que él llama “la maniática búsqueda de una estrategia”.

El premio vendría en febrero del 2000, cuando Kobe enfrentó a Iverson durante un juego en el que prácticamente lo borró. Acechado por “La mamba”, Iverson no volvería a anotar un solo punto esa noche. “La venganza es dulce”, escribiría Bryant sobre aquel partido que se volvió emblemático.

Incomodar para motivar

“Mi estilo de liderazgo no ha cambiado con el paso de los años. Me gusta retar a la gente y hacerla sentir incómoda. Eso los mueve a la introspección y finalmente los lleva a mejorar. Puedo decir que reto a la gente para sacar lo… Clic para tuitear

“Mi estilo de liderazgo no ha cambiado con el paso de los años. Me gusta retar a la gente y hacerla sentir incómoda. Eso los mueve a la introspección y finalmente los lleva a mejorar. Puedo decir que reto a la gente para sacar lo mejor de sí misma”, escribió Bryant en “The mamba mentality”.

Pero retar no es fácil. Para lograrlo, Kobe estudiaba el comportamiento, las actitudes y la historia de las personas. Así descubría lo que les daba seguridad y lo que les hacía dudar. “Una vez que los entiendo, puedo ayudarlos tocando el nervio adecuado en el momento adecuado”, relataba el exjugador.

Ética de trabajo

El éxito de los Angeles Lakers no se puede entender sin la mancuerna de Kobe con Shaquille O’Neal. Juntos, consiguieron el primer campeonato desde 1988 y se convirtieron en la pareja del momento.

Kobe acuñó entonces su “mentalidad mamba”, que consiste en asumir el reto de ser cada día mejor, como una misión vitalicia y constante. Se trataría de palabras huecas si no fuera porque la estrella de los Lakers efectivamente fue reconocida por llevar sus esfuerzos al límite, estudiar a los oponentes obsesivamente y liderar con un estilo que confrontaba a las personas para obtener lo mejor de ellas.

La biografía de Bryant se puede adquirir en línea tanto en versión electrónica como impresa. Algunos fragmentos se pueden leer en el portal de The Players Tribune.

Este artículo fue publicado por primera vez en diciembre del 2018.