Confirma un nuevo estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que el equilibrio de hombres y mujeres en los equipos directivos, mejora las utilidades, la reputación y la retención laboral.

Cuando Mayra González asumió el mando de Nissan Mexicana, logró establecer un récord de ventas no solamente para su compañía, sino para la industria automotriz de México: llegó a 401 mil unidades vendidas, tan solo en el 2016.

El equilibrio de hombres y mujeres en los equipos directivos, así como en la fuerza de trabajo en general, es una decisión de negocios acertada. Así lo confirma, una vez más, un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Las políticas para promover la participación de las mujeres mejoran la productividad, aumentan las utilidades y -por si fuera poco- ayudan fortalecer la reputación, destaca el reporte “Las mujeres en la gestión empresarial: argumentos para un cambio”, liberado esta semana por la OIT.

La “tubería con fugas”

Se considera que hay equilibrio de género en las empresas, cuando la relación entre mujeres y hombres es de al menos 40/60, tanto en la fuerza de trabajo en general como en los cuadros directivos.

Hay equilibrio de género cuando la relación entre mujeres y hombres es de al menos 40/60, tanto en la fuerza de trabajo en general como en los cuadros directivos. Fotografía vía Unsplash.

Sin embargo, en la mayoría de los centros laborales, la plantilla de jefes todavía es masculina. Es un fenómeno que la OIT llama “la tubería con fugas”, en virtud del cual la proporción de mujeres disminuye a medida que se asciende en las jerarquías.

De entre las empresas que participaron en la encuesta:

  • Menos de la tercera parte contaban con un consejo de administración integrado, por lo menos, por 33% de mujeres.
  • En 1 de cada 8 empresas, el consejo está integrado únicamente por hombres.
  • En 8 de cada 10 empresas, el director general es hombre.
  • Es más común que haya una directora en las pequeñas empresas.

Hacia la equidad

En la encuesta también participaron organizaciones que ya han implementado medidas para favorecer la diversidad, como las cuotas de género. Entre los hallazgos positivos, el reporte de la OIT destacó que:

  • Las utilidades aumentaron del 5% al 20% en el 75% de las empresas que promovieron la diversidad de género en cargos directivos.
  • El 57% de las empresas señaló que dicha diversidad contribuyó de igual manera a atraer y retener a profesionales con talento.
  • Más del 54% de las empresas constataron mejoras en materia de creatividad, innovación y apertura.
  • El 54% señaló que la inclusión de género mejoró su reputación.
  • El 37% reconoció que dicha inclusión permitió evaluar de forma más eficaz la opinión de sus clientes.