Antes de lanzarte a la aventura de emprender tu negocio, toma en consideración algunos puntos importantes que tienes que conocer. 

Algunas de las primeras preguntas que le surgen a las personas que están considerando emprender su propio negocio son: 

  • ¿Qué debo saber de negocios? 
  • ¿Hay algún tema en especial de negocios que deba aprender? 
  • ¿Será conveniente tomar algún curso de negocios? 

Cuando inicias tu propia empresa, tienes que hacer de todo. Debes estar dispuesto o dispuesta a asumir todas las funciones y realizar todas las actividades requeridas. Finalmente, es tu negocio y absolutamente nadie va a estar más interesado en su éxito que tú mismo. 

No hay un tema principal único que se deba saber antes de comenzar. Son muchas cosas y temas principales de los que hay que estar consciente antes de iniciar tu propia empresa.  

Sin embargo, lo más importante que un emprendedor o emprendedora debería saber antes de iniciar su negocio sería que tener tu propio negocio demanda una cantidad impresionante de esfuerzo y disciplina. 

Emprendedores y emprendedoras deben estar dispuestos a desayunar, comer y cenar su negocio. Tener un negocio propio implica estar trabajando en él las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Requiere un esfuerzo mayúsculo. 

Lo que no te dicen de tu propio negocio 

Convertirte en emprendedor o emprendedora tiene un lado muy romántico e idealista. En los últimos años, se ha promocionado fuertemente la idea de tener tu propio negocio, utilizando argumentos tales como: “debes dedicarte a lo que te gusta y apasiona”, “no trabajes para otro, trabaja para ti mismo” o “no seas empleado, conviértete en tu propio jefe”.  

Lo que nunca nadie te dice, es que tener tu propio negocio implica dedicar mucho tiempo y energía en actividades o funciones que no te gustan o, incluso, te desagradan. Aquí es en donde la disciplina entra en acción. 

Existen emprendedores a quienes les encanta, se les facilita y genuinamente disfrutan sentarse con prospectos y pasarse todo el día vendiendo. Sin embargo, odian tener que dedicar algunas horas con el contador para revisar la contabilidad del negocio. 

Existen ingenieros que emprenden su propia empresa y les encanta trabajar con “fierros y máquinas”. Pero tienen pavor y sufren cada vez que tienen que tomar el teléfono para contactar prospectos y salir a vender. 

Tres grandes funciones a realizar en tu negocio 

Al emprender, tienes que considerar que son tres las grandes funciones que vas a tener que realizar, te gusten o no: 

  • Sin ventas, no hay negocio: tendrás que ser el mejor vendedor de tu empresa y tendrás que aprender a administrar el proceso de ventas de tu negocio. 
  • El cliente paga por un producto o servicio: serás el principal responsable de la operación para que se entregue en tiempo y forma. 
  • Sin una adecuada administración, no hay negocio que perdure: deberás ser el contador, financiero y administrador de tu negocio.  

Dentro de las actividades prioritarias de la función administrativa, están la administración del cash flow o flujo de efectivo y la de llevar la contabilidad de tu negocio.  Esta es particularmente importante, debido a que la contabilidad es el lenguaje de los negocios. 

Algunos días de la semana tendrás que ponerte la camiseta de gerente de ventas. Otros días, serás el gerente de operaciones. Algunos más, deberás fungir como el gerente de administración y finanzas. La mayoría de las veces tendrás que ser los tres gerentes ¡durante el mismo día! 

Desafortunada o afortunadamente, tener tu propio negocio es como tener un hijo. Hasta que tienes uno, te das cuenta de la magnitud de la fuerza interior que puedes llegar a tener (o que no tienes) para soportar el esfuerzo y disciplina que se requiere. Pero, al igual que con los hijos, la recompensa a ese esfuerzo y disciplina puede llegar a ser incalculable. 

En este video de dos minutos, Mark Cuban, famoso emprendedor y billonario hecho por cuenta propia, da algunos consejos que vale la pena escuchar: 

El dueño de los Mavericks de Dallas explica por qué no cree en las excusas.

Este artículo fue originalmente publicado en la web del autor Inted Education.