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Para no sobrecargar tu agenda, los propósitos de Año Nuevo deben ser realizables y estar en sintonía con tu misión personal.

Generalmente, los 2 primeros propósitos del año nuevo se refieren a la salud y a la familia. Y el tercer propósito se deja para algo más mundano: dinero, trabajo, un ascenso laboral…   

Si manejas tu propia pyme, seguramente tu tercer propósito se relaciona con tu negocio, como ampliar tu cartera de clientes, mejorar tu facturación o ampliar tu línea de productos o servicios. Y te lanzas a nuevas tareas dentro de tu apretada agenda.

Sin embargo, debes tener mucho cuidado para que estas nuevas actividades no te distraigan de hacer lo realmente importante para tu empresa. Por ello, debes plantearte propósitos realizables y en sintonía con tu misión personal.

Consecuencias de propósitos mal planteados

Si no centras tu atención en las actividades para las que realmente eres bueno y te apasiona, puedes convertir ese tercer propósito en:

  • Trabajar un segundo turno que sí, quizá te dé un poco de dinero, pero perderás mucho de tu calidad de vida. Solo algunas veces vale la pena.
  • Poner más peso a tu agenda, donde ya no cabía nada y ahora con un nuevo diplomado o nuevas actividades termine realmente saturada. Acabarás más estresado y menos productivo. Hay que buscar un balance.

Enfócate en tu pasión

En Helpi Coaching, hemos tenido contacto con muchos emprendedores que tienen un negocio porque es una opción de mejorar sus ingresos, pero realmente no saben qué quieren o para qué quieren el negocio. Saben qué necesitan: más dinero. Pero no conocen cómo debe funcionar su empresa.

Si descubres qué quieres ser, el qué quieres tener será más claro

Saben que necesitan mejorar su empresa, porque en un mercado tan competitivo deben mejorar, pero no saben realmente qué anda bien o qué anda mal en la empresa.

Un dueño de pyme debe tener bien claro para qué es bueno y qué le apasiona para no meterse en una carrera donde va a perder. Un emprendedor debe saber en qué es excelente, para que ese sea su sello de distinción e intentar siempre mejorarlo y distinguirse de todos sus competidores.

¿Cómo definir tu tercer propósito de Año Nuevo?

El primer paso para cumplir tu tercer propósito es completar una hoja de trabajo de tu misión personal: descubre o redescubre para qué es realmente buena tu empresa.

Si descubres qué quieres ser, el qué quieres tener será más claro. Te alejarás de modelos trillados como “tener un mejor carro” o “una casa más grande”, y entrarás a una carrera vertiginosa en lograr lo que realmente quieres. Así desarrollarás tu empresa en lo que eres el mejor y te apasiona.

Define tu misión personal antes incluso de plantearte el tercer propósito. Escribe qué es lo que más deseas en tu vida y, por otro lado, define qué es lo que no quieres para ti.

Revisa y descubre (si lo tienes por escrito y a la vista, será más sencillo) qué es lo que te ha obstaculizado a lograr lo que quieres y trabaja en derrumbar esos obstáculos.