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¿Tendrás problemas con tu flujo de efectivo en el corto plazo? Conoce la liquidez de tu empresa con estas fórmulas de razones financieras.

Los números indican el camino. Si haces uso de las razones de liquidez, podrás anticipar señales tempranas de problemas de flujo de efectivo, y hasta un penoso fracaso empresarial.

El maestro Lawrence Gitman define que la liquidez de una empresa es su capacidad para cumplir con sus obligaciones de corto plazo, a medida que éstas llegan a su vencimiento. En otras palabras, la facilidad con la que puede pagar sus cuentas.

Las dos medidas básicas de liquidez, que recomienda el maestro Gitman, son la liquidez corriente y la razón rápida. Esta vez te platico sobre las fórmulas para obtener estas razones financieras.

1. Razón de liquidez corriente

  • Liquidez corriente = Activos corrientes / Pasivos corrientes

La razón de liquidez corriente es para que midas tu disposición de flujo para hacer frente a tus obligaciones de corto plazo, como el pago de nómina, proveedores, servicios, entre otros.

2. Razón rápida

  • Razón rápida = (Activos corrientes – Inventario) / Pasivos corrientes

Si ambas razones financieras de liquidez son inferiores a 1, es motivo de preocupación. Esto significará que tus compromisos de deuda de corto plazo son superiores a los ingresos disponibles de la empresa.

En el mejor de los casos, apenas podrás solventarlos, pero eso implicará tu descapitalización inmediata. Además, es probable que te veas obligado a recurrir a deuda.

Entonces, urge que revises la operación de tu empresa: que identifiques el por qué la baja en los flujos de efectivo.

¿Acaso será un problema en ventas, en producción, en distribución, en la cobranza, en compras, o en el producto o servicio? Es indispensable que hagas de inmediato una revisión.

Contabilidad y finanzas: el binomio perfecto

Al investigar el origen del problema de liquidez de tu negocio y darte cuenta de cuál es, el siguiente paso es tomar una decisión para resolverlo, pero sustentada.

Como puedes darte cuenta, la contabilidad y el uso de las razones financieras te conducen a tomar decisiones sobre la operación de tu negocio. Es, insisto, un binomio perfecto.

Entonces, la contabilidad y las finanzas no deben ser de ninguna manera dos departamentos ajenos, sino complementos. Es un binomio perfecto que debes explotar.

Solo la mitad de las pymes tiene contador

Sin conciencia financiera, ¿cómo es posible tomar buenas decisiones operativas?

Quiero insistir en la importancia de la contabilidad. Es preocupante que sólo el 50.4 por ciento de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) del país recurran a los servicios de un contador.

Y aunque, de acuerdo con los resultados de la reciente encuesta dada a conocer por INEGI, ese porcentaje es superior al 48.2 por ciento registrado en 2015, el avance es muy lento.

Prácticamente, la mitad de las Mipymes en el país no hacen uso de los servicios de un contador. En el caso de las pequeñas y medianas empresas, al menos un 33.5 por ciento dijeron hacer uso de un paquete de contabilidad.

La importancia de la contabilidad es que, a partir de sus estados financieros, tu contador puede estimar razones financieras que te permitan una mejor toma de decisiones operativas.

A cuidar el flujo de efectivo

Por último, te vuelvo a reiterar que la caja registradora de tu negocio pertenece a la empresa, sin importar su tamaño, y no a tu familia. No seas de los que descapitalizan a sus negocios, de los que sólo se conforman para sobrevivir, sin importarles el crecimiento.

Te repito, para eso tienes un sueldo, y si no te es insuficiente entonces cierra tu negocio y búscate un empleo. Los ingresos del negocio pertenecen a la empresa, y debes vigilar y asegurarte que estén sonando en la caja registradora.