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La finalidad principal de los indicadores es ayudar en la toma de decisiones, en todos los procesos de cualquier negocio.

No importa si administras un emprendimiento o una gran multinacional, siempre estás tomando decisiones con distinta frecuencia e impacto. Por eso, existen diferentes tipos de indicadores.

En la medida en que sean útiles, sencillos de comprender, accesibles para todos y oportunos, los indicadores (conocidos en el mundo de los negocios como KPI -key performance indicators) son una referencia para cualquier función del negocio: desde la administración de recursos humanos hasta las ventas.

¿Qué son los indicadores y para qué sirven?

Un indicador es un dato, o conjunto de datos, que permite acercarse a la comprensión de una realidad. Sin importar su naturaleza, los indicadores brindan un punto de referencia y sirven para la toma de decisiones.

Como bien dicen, lo que no se mide, no se controla; si no se controla, no se dirige y si no se dirige, no se puede mejorar.

Por eso, sin el registro y análisis de indicadores estratégicos, es imposible llevar a cabo el control que continuamente requiere la administración de una empresa.

Mientras que algunos KPI se deben monitorear diariamente (como las ventas), otros son anuales (utilidades) o incluso, de mayor plazo (por ejemplo, la valuación de la empresa). Y contrario a la creencia general, no todos los indicadores son numéricos, como verás a continuación.

Tipos de indicadores

Con el fin de analizarlos mejor, los indicadores se pueden clasificar según 4 criterios principales: el carácter con el que son medidos, su nivel de intervención en las decisiones de la empresa, su jerarquía y el alcance de su efectividad.

Cabe aclarar que estas divisiones no son excluyentes y un mismo KPI puede pertenecer a distintas categorías.

1) Por el carácter de la medición

De acuerdo con el tipo o carácter de los datos, los indicadores pueden ser:

  • Cuantitativos: Son números que buscan representar directamente una realidad. Por lo general, son medidas de cantidad.
  • Cualitativos: Al contrario de una medida numérica, los indicadores cualitativos explican el cómo, por qué o quién de un hecho.

2) Por nivel de intervención

Una segunda clasificación de los indicadores corresponde a:

  • Indicadores de impacto: Estos KPI son estratégicos, porque evalúan el comportamiento generado después de algo. Por ejemplo, porcentaje de trabajadores capacitados en determinado periodo.  
  • De resultado: Muestran las salidas de proceso para ver si se alcanzó el objetivo. Un ejemplo típico es la calificación obtenida en la encuesta de satisfacción al cliente. Pueden ser cuantitativos o cualitativos.
  • Proceso: Los indicadores de proceso señalan cómo se están haciendo las actividades. Por ejemplo, la cantidad de capacitaciones realizadas al personal de ventas por año.
  • De insumo: Estos KPI miden los recursos disponibles y su utilización. Los indicadores de control de gastos y recursos disponibles son el mejor ejemplo.  

3) Por nivel jerárquico

  • Indicadores de gestión: Miden la relación entre insumos y procesos. Son cuantitativos.
  • Estratégicos: Evalúan efectos e impactos, como los indicadores de impacto, que pueden ser cualitativos o cuantitativos.

4) Por efectividad

  • Indicadores de eficacia: Miden lo entregado contra lo que se esperaba obtener.
  • De eficiencia: Estos KPI examinan el rendimiento de los insumos y recursos para conseguir los objetivos.
  • Efectividad: Los KPI de efectividad miden tanto la eficacia como la eficiencia, es decir, la consecución de objetivos con el mayor aprovechamiento de recursos.

¿Cómo implementar indicadores?

Para ser funcionales, los indicadores que se implementen deben responder a un objetivo claro y ser simples de calcular e interpretar.

La principal barrera para implementar indicadores en el negocio es la falsa creencia de que sirven para castigar, cuando debería ser al contrario: se mide para mejorar.

Así, por ejemplo, la evaluación del desempeño de los trabajadores puede llevar un mejoramiento de las condiciones de empleo.

Otro de los obstáculos es la creencia de que implementar los distintos tipos de indicadores es caro y complicado, cuando muchos de ellos se derivan de cálculos que pueden obtenerse en Excel o de un software de administración que los genere en el día a día.