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La desaceleración económica que vive el país es una oportunidad para innovar y minimizar costos sin perjudicar la calidad de los productos, observa la asesora de finanzas Dolores Ortega.

Dice la Real Academia Española que innovar es “alterar algo”. Y nada vendría mejor hoy a tu negocio que introducir novedades.

Si te preocupa el costo, la innovación no necesariamente implica nuevas inversiones y cuantiosos recursos económicos, sino también hacer cosas diferentes con lo que ya tienes.

Es innegable la desaceleración económica que atraviesa el país, es decir, que estamos creciendo a un menor ritmo del acostumbrado 2 por ciento anual. Por eso, es probable que las ventas de tu negocio podrían no estar alcanzando las metas planteadas a principio del año.

La Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) reportó que en julio sus ventas en tiendas iguales apenas crecieron 1.2 por ciento anual, cuando lo venían haciendo por encima del 4 por ciento.

Esto significa que es la oportunidad para innovar: si buscabas una razón, aquí la tienes. Es la oportunidad para poner en práctica la capacidad de innovación que tienes tú y la de tu equipo de trabajo.

Enrique Canales, tecnólogo, editorialista, innovador, escritor, pintor y consultor de empresas, decía: “la creatividad no depende de la inspiración, sino del grado de conocimiento que tengas”. Por lo tanto, es tiempo de aprovechar más los conocimientos de tus empleados y los tuyos.

Análisis interno, el primer paso

Empieza por hacer un análisis de las debilidades y fortalezas de tu negocio. Sé honesto y objetivo, para que logres identificarlas y ponerles nombre y apellido, es decir, sé lo más detallado posible. Al enlistarlas, darás el primer paso para corregir y mejorar.

Recuerda que es tu oportunidad para minimizar costos, sin perjudicar la calidad de producto o servicio que vendas. Y para maximizar los ingresos, es tiempo de buscar nuevos mercados en el territorio nacional o en el extranjero.

Quizá entre tus fortalezas descubras que puedes variar tu producto o servicio, y con esto acceder a nuevos segmentos de mercado. 

¿Qué sigue?

Una vez detectadas tus fortalezas y debilidades, es importante organizar a tu equipo para la innovación, que delegues la ejecución de los cambios, que consigas el compromiso de tu gente para alcanzarlos.

Tu liderazgo es de suma importancia, pues los cambios a nadie le gustan. Como advierte la neurociencia, el mejor estado del cerebro es dormir, no le gusta pensar y mucho menos trabajar, así que el reto está en tus manos, sé líder.

No subestimes a ninguno de los integrantes de tu equipo y presta atención a sus ideas. Hazlos partícipes de estos nuevos proyectos que los conducirán al crecimiento de la empresa.

A cuantificar

Experiencia en los negocios tienes, por eso eres dueño de una, así que sé un estadista. Es muy importante que establezcas tiempos, límites y sobre todo, cuantifiques y evalúes los resultados de tus prácticas de innovación.

Y por supuesto, no te olvides de premiar a tu equipo. La recompensa económica no falla: incentivas y motivas la fidelidad y compromiso de tu gente.

Recuerda que siempre existe la oportunidad de cambiar, de “alterar” lo que haces para alcanzar los mejores resultados de tu negocio.

Haz que la práctica de la innovación se convierta en la constante de tu negocio, haya o no desaceleración económica.