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Mientras que las empresas convencionales tienen que esforzarse para alinear a los empleados con la filosofía de la organización, los negocios familiares llevan la ventaja de los valores inculcados en casa.

Las empresas familiares tienden a durar más tiempo por una razón de fondo: sus valores. De acuerdo con un reporte del World Economic Forum (WE), los integrantes manejan estos negocios a partir de sus aprendizajes y hábitos adquiridos desde casa, lo que les otorga ventajas para permanecer en el largo plazo.

Entre estos valores familiares positivos, suele estar la paciencia y el sentido del deber, que son cruciales para que la empresa sea administrada con planeación y sin tomar decisiones precipitadas, destaca el texto con información del Global Family Business Center (IMD).

En este tipo de compañías, un objetivo claro es la sucesión: están motivadas para que el negocio dure lo suficiente y pase a las siguientes generaciones. Esta mentalidad es una ventaja frente a las empresas que buscan resultados en el corto plazo.

A partir de su experiencia en la investigación y atención a estos negocios -que en México representan más del 90 por ciento del sector privado- el IMD destaca tres grandes fortalezas: los valores familiares, la propiedad emocional y la paciencia.

1. Los valores familiares

Cada familia es un mundo. Sin embargo, un denominador común en estos negocios es la integridad, respeto y el compromiso de sus integrantes. Pueden surgir conflictos, pero por lo general estos valores impulsan a la empresa y la destacan frente a los competidores.

2. La propiedad emocional

Este valor intangible se refiere al nivel de compromiso que muestran los propietarios, que llegan a estar profundamente involucrados en el negocio. Si es positivo, los niños crecen queriendo a la empresa. Y cuando llega la sucesión, lo que el IMD llama “propiedad emocional” continúa siendo el motor de crecimiento.

3. La paciencia

Guiadas por su visión a largo plazo, las empresas familiares tienden a ser pacientes para esperar los frutos de sus inversiones. Además, las decisiones que toman suelen estar mejor planeadas. Sin embargo, esto significa que los directivos requieren más conocimientos y habilidades para mover el timón en el sentido correcto.