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La contabilidad de costos ofrece un método técnico que ayuda a determinar los precios desde el punto de vista financiero.

Establecer los precios adecuados para cada producto o servicio es uno de los procesos más inciertos para los empresarios, pues implica analizar información de mercadotecnia y finanzas para que el precio final absorba los costos, garantice un margen de ganancia y sea atractivo para el mercado.

Desde el punto de vista financiero, la contabilidad de costos -también llamada analítica- ofrece un método técnico para fijar precios que absorban tanto los costos directos como indirectos, con un margen de ganancia razonable.

De hecho, cubrir los costos indirectos es uno de los mayores retos financieros al momento de fijar los precios.

Por ello, la contabilidad analítica es una herramienta de alto valor al momento de fijar los precios, pues ayuda a identificar los gastos asociados a la fabricación de productos u ofrecimiento de un servicio.

Las ventajas

La contabilidad de costos es un sistema de información sobre la estructura de gastos de la empresa, que permite determinar la fuente de los costos directos e indirectos, para apoyar la toma de decisiones.

A diferencia de la contabilidad administrativa y el seguimiento financiero tradicional, la contabilidad de costos no es un proceso obligatorio para los negocios. No obstante, se considera indispensable para los dueños y directivos de empresas, a diferencia de la información fiscal, cuya utilidad principal es para el gobierno.

La información de la contabilidad analítica permite planificar, establecer objetivos y elaborar presupuestos realistas, como explica Entrepreneur. Aparte de ayudar a fijar precios, sus aplicaciones comunes son:

  • Valorar las materias primas
  • Elaborar presupuestos
  • Controlar la gestión
  • Estimar el valor del inventario
  • Realizar el Plan Maestro de Producción
  • Evaluar rentabilidad de áreas y líneas de producción

Además, una de sus ventajas es que no se rige por una normativa de referencia, por lo que cada negocio puede diseñar su propio sistema de costos en función de su realidad.

Fijar precios con la contabilidad analítica

De acuerdo con especialistas, una de las tareas más complejas en la fijación de precios es la determinación y asignación de los costos indirectos, además de establecer un margen adecuado de ganancia.

En la precisión de estas cantidades, radicará en gran medida que la empresa alcance sus objetivos de rentabilidad.  

Mientras que los costos directos son los relativos a las materias primas utilizadas en la elaboración de un producto, los indirectos suelen ser gastos fijos que inciden de manera tangencial, por lo que no son plenamente identificables, como la mano de obra, recibo de electricidad y los insumos.

La fórmula básica y tradicional de la contabilidad de costos para calcular este tipo de gastos es:

CD (costos directos) + CI (parte proporcional de los costos indirectos) + X% de utilidad = PV (Precio de Venta)

  • Costos directos: Precio de compra de materias primas y servicios relacionados directamente con el producto o servicio.
  • Costos indirectos: Gastos relacionados con la elaboración del producto, como la renta de locales y la mano de obra.

Sin embargo, existen otros sistemas, como el modelo M7, que consiste en considerar únicamente los costos directos en la fijación del precio.

De acuerdo con este enfoque, los costos indirectos no se cargan directamente al producto, sino que se calculan en total y se toman en cuenta al momento de fijar el precio para obtener una ganancia razonable.

Buenas prácticas

En el día a día, cada empresa estima sus costos y define sus precios de acuerdo con su propia experiencia y criterios. Pero éstas son algunas buenas prácticas de contabilidad analítica que hemos reunido para ayudar a determinar los costos indirectos:

  • Enlistar las tareas necesarias para elaborar el producto u ofrecer un servicio. Asignar a cada actividad el procedimiento requerido y definir los costos para cada elemento.
  • Estimar el tiempo que tarda cada fase y considerarlo en los costos finales.
  • Calcular los costos de la mano de obra interna y externa.
  • Tomar en cuenta gastos asociados: agua, luz, teléfono, mantenimiento o reparaciones, renta, consumo de vehículos, seguros, costos de papelería, material de aseo, gastos de almacenamiento.
  • Apoyarse en un sistema ERP o plataforma contable que automatice los cálculos y genere reportes para tomar mejores decisiones financieras.