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Si la economía global se reactiva después del verano, según el pronóstico más optimista, México podría cerrar el 2020 con una caída de 6.5 por ciento en sus ingresos y superaría la crisis económica a principios del 2021.

Las medidas de contención y mitigación de la contingencia sanitaria, han interrumpido las cadenas productivas y el consumo a nivel internacional. Como resultado, la crisis económica podría provocar una caída de 6.1 por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB) global, de acuerdo con los pronósticos de la consultora Deloitte.

Si bien el impacto para la economía nacional aún se desconoce con precisión, el pronóstico más optimista es que el PIB de México podría caer 6.5 por ciento, y hasta 10.3 por ciento en el escenario más pesimista, según el reporte Perspectivas Macroeconómicas.

¿De qué depende la economía mexicana?

La magnitud de la crisis económica para México en el 2020 dependerá de su mercado interno y cinco grandes factores externos, de acuerdo con la CEPAL y Deloitte.

1. Actividad económica de los principales socios comerciales

El principal comprador de los productos mexicanos, Estados Unidos, podría disminuir su PIB en 5.9 por ciento o hasta 11 por ciento en el peor escenario.

2. Caída de precio del petróleo

Los ingresos públicos padecerán por la reducción en el precio de petróleo. Cabe recordar que la aportación de PEMEX al país fue de 10.4 por ciento en el 2019. Y este año, el costo de producción de un barril ya es más alto que su precio de venta.

3. Demanda de servicios turísticos

El turismo, que aportó el 8.7 por ciento del PIB durante el 2019, ya resiente una caída. En abril, la ocupación hotelera fue de apenas 1.7 por ciento.

4. Remesas

Aunque ya se reveló que las remesas siguieron creciendo y marcaron récord en marzo, los pronósticos para abril son inciertos. Globalmente, las remesas caerán 20 por ciento este año, según el Banco Mundial.

5. Percepción de riesgo y sistema financiero

Los portafolios de inversión se están moviendo hacia activos de menor riesgo, lo que implica una reducción en las inversiones en países emergentes como México.

Por otro lado, la economía mexicana está experimentando una caída en el empleo y la producción, así como el gasto de los hogares y de las empresas. Tan solo entre el 13 de marzo y el 6 de abril, se perdieron 346 mil 878 trabajos formales; y el 29 por ciento de los despidos se han concentrado en empresas medianas.

Los escenarios de la crisis económica para México

La profundidad y duración de la recesión, dependerán de las restricciones de movilidad y el cierre de operaciones de las empresas, así como las políticas económicas que se implementen.

1. Escenario de rápida contención

En la perspectiva más optimista, México y el resto de los países contienen rápidamente la propagación del Covid-19 y las medidas de contención se flexibilizan en junio.

  • La caída del PIB global es de 3 por ciento y la de Estados Unidos, de entre 5 y 6 por ciento.
  • México disminuye su PIB 11 por ciento en el segundo trimestre y 8 por ciento en el tercero. El repunte económico se presenta en el primer trimestre del 2021.
2. Año perdido

En este segundo escenario, las medidas de contención se prolongan hasta octubre, debido a que surgen nuevos brotes del virus.

  • La caída del PIB global es del 4.5 por ciento y de Estados Unidos, entre 7 y 8 por ciento.
  • En México, el PIB cae 14 por ciento en el segundo trimestre, 11 por ciento en el tercero y 7 por ciento en el último trimestre del año.
  • Las empresas enfrentan graves problemas de liquidez y la demanda global se recupera hasta el 2021.
  • La recuperación de México llegaría hasta el tercer trimestre del 2021.
3. Economía de guerra

Finalmente, los analistas prevén una perspectiva en la que fallan las medidas para contener contagios y la demanda global se mantiene débil durante un año o más.

  • La recesión global es de 6 por ciento y el PIB de Estados Unidos cae entre 8 y 11 por ciento al cierre del 2020.
  • En México, el PIB cae 16 por ciento durante el segundo trimestre; 13 por ciento en el tercero y 9 por ciento durante el cuarto trimestre.
  • México pierde grado de inversión y la recuperación iniciaría hasta los primeros meses del 2022.

Las buenas noticias

En el momento actual, algunos sectores económicos se han visto beneficiados, lo que compensa hasta cierto punto el deterioro de las otras industrias. Los principales sectores favorecidos son:

  • Suministros médicos
  • Venta de alimentos
  • Cuidado personal y de salud
  • Tecnologías de información y comunicación
  • E-commerce
  • Agricultura

Entre los potenciales perdedores, Deloitte destaca la educación, los servicios financieros, la manufactura no esencial, la industria de la construcción, el turismo y la producción automotriz, que padecerán los efectos de la crisis económica de manera pronunciada.

De hecho, algunos indicadores que ya anticipan el impacto en la manufactura son la producción de vehículos, que cayó 24.9 por ciento durante marzo, y la inversión federal, que pasó de 6 mil millones de dólares en febrero, a mil 700 millones en el siguiente mes.