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La reforma penal fiscal que entrará en vigor el próximo 1 de enero, expone a las pequeñas empresas a errores por parte del SAT, advierte Mauricio Martínez D’Meza, socio líder de Tax Controversy de Deloitte México.

En teoría, los contribuyentes no deberían preocuparse por la nueva tipificación de delincuencia organizada para el delito de defraudacion fiscal y defraudación fiscal equiparable, pues la ley distingue entre las operaciones dolosas y los errores contables.

Sin embargo, en la práctica esta disposición genera dos inconvenientes para las pymes: primero, nada asegura la correcta aplicación de la ley por parte del SAT, que más bien podría utilizarla para amedrentar a los contribuyentes; y segundo, las pequeñas empresas podrían ser las más afectadas por no tener los recursos para contratar a los grandes despachos fiscales y legales.

Así lo advirtió el socio líder de Tax Controversy de Deloitte México, Mauricio Martínez D’Meza, respecto a la reforma penal fiscal publicada en el Diario Oficial de la Federación, que entrará en vigor el próximo 1 de enero.

Una de las principales novedades es que tanto el delito de defraudacion fiscal como la defraudación fiscal equiparable, serán tratadas como delincuencia organizada. Esto significa que, durante los procesos penales por fraude, el juez de control tendrá que dictar la pena de prisión preventiva de oficio, explicó Martínez.

“Lo peligroso de la reforma penal fiscal es ampliar el espectro de la persecución a delitos como defraudación fiscal y defraudación fiscal equiparable que pueden provocar errores en su implementación”, observó Martínez D’Meza en entrevista con Rodrigo Pacheco, de Imagen Radio.

1. El SAT tiene un margen de error alto

Para empezar, nada asegura la correcta aplicación de la ley, pues el SAT ya se equivoca entre el “40 y 50 por ciento de las veces respecto a las facturas que considera falsas”, explicó el asesor a partir de su experiencia.

Los errores del fisco podrían aumentar con la aplicación de la reforma penal fiscal que entrará en vigor el 1 de enero próximo, por dos grandes razones: los despidos de personal que han disminuido la fuerza laboral del SAT y las nuevas cargas de trabajo que deberá asumir.

Desde hace años que Hacienda tiene la facultad de revisar las facturas y concluir cuándo un emisor ha emitido facturas falsas, y en qué momentos el receptor utilizó estos comprobantes para una deducción.

Cabe recordar que el delito de defraudación fiscal ocurre cuando con el contribuyente recurre a engaños o se aprovecha de errores, para obtener “beneficios indebidos u omitir total o parcialmente el pago de contribuciones”.

2. Es fácil incurrir en defraudación fiscal equiparable

Si bien es difícil incurrir en defraudación fiscal, la defraudación fiscal equiparable sí puede ser confundida con simples errores contables.

Por ejemplo, omitir la declaración anual, no incluir un ingreso acumulable en la declaración o no enterar contribuciones retenidas, pueden dar lugar a una acusación de fraude.

El problema es que la ley podría volverse una herramienta de intimidación del SAT, especialmente para los pequeños contribuyentes y pymes.

“En la práctica, el SAT utiliza el tema penal de manera consuetudinaria para amenazar al contribuyente en términos de un incumplimiento fiscal, donde se busca que el contribuyente se autocorrija”, comentó el especialista en Imagen Radio.

Las pymes están expuestas

Tanto el delito de defraudacion fiscal como el de defraudación fiscal equiparable, se califican a partir de montos por 7.8 millones de pesos.

Sin embargo, una pequeña empresa podría alcanzar este volumen en las auditorías que tomen en cuenta varios años. Por eso, en la práctica estas nuevas disposiciones podrían inhibir las inversiones y el crecimiento de los negocios, consideró Mauricio Martínez.

“Esta reforma parece proteger más al empresario que tiene posibilidad de contratar un super despacho que al empresario medio que se defiende con su abogado interno, su contralor o su gerente de impuestos”.