El 75 por ciento de los mexicanos padece fatiga por estrés laboral, por encima de países como China y Estados Unidos.

La ansiedad, dolores de cabeza, dificultad para concentrarse, los problemas de espalda y cuello, la fatiga crónica, desmotivación, baja productividad… la lista es larga cuando hablamos de las consecuencias del estrés laboral, de acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

En México, el 75 por ciento de la población económicamente activa padece al menos un síntoma de estrés en el trabajo, según la misma fuente. Y la cifra está en congruencia con un dato reciente: el 75 por ciento de los profesionistas en este país se dicen insatisfechos con su trabajo, según reveló OCC Mundial el pasado martes 30 de abril.

A escala global, la situación es similar, pues los niveles de estrés están creciendo. En el Reporte Global de Emociones 2019, elaborado por Gallup, encontramos que el 39 por ciento de la población se dice “muy preocupada” y el 24 por ciento, triste.

La falta de apoyo es una causa común del estrés en el trabajo. Fotografía vía Unsplash.

Las consecuencias de la presión laboral

En general, el estrés es una reacción física y emocional ante una situación que sobrepasa las capacidades de una persona. En el ámbito del trabajo, es “la saturación física y mental del trabajador” provocada por una creciente presión, explica Rocío Cano, líder de sustentabilidad en Deloitte México.

Estas reacciones generan consecuencias que pueden ser graves, pues afectan la salud y el bienestar tanto de la familia como de los compañeros de trabajo, precisa Cano.

En lo económico, las empresas ven reducida su productividad cuando sus trabajadores se sienten estresados. De hecho, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que los costos del estrés laboral ascienden a más de 200 mil millones de dólares al año.

¿Cómo afecta a las empresas?

El impacto del estrés en las empresas se mide por un incremento en:

  • Ausentismo
  • Niveles de rotación laboral
  • Primas de seguros
  • Ambientes de trabajo tóxicos

Además, el estrés detona padecimientos como la obesidad y diabetes, según el IMSS. Otras consecuencias son el insomnio, la migraña, problemas de memoria y dolores musculares.

Este cuadro da lugar al “presentismo”, una situación en la que los colaboradores acuden a su trabajo cargando altos niveles de tensión y cansancio, según explica Deloitte México.

Medidas para prevenirlo

Reducir el estrés es un objetivo que necesita del esfuerzo individual, pero también de los empleadores, autoridades de gobierno y aseguradoras, de acuerdo con el análisis de Deloitte México.

A nivel personal, se aconseja:

1. Identificar la causa principal de estrés laboral. Por lo general, el mayor problema radica en alguno de estos factores:

  • Exceso y ritmo de trabajo
  • Tareas monótonas o aburridas
  • Exigencias muy altas
  • Condiciones ambientales
  • Inestabilidad laboral
  • Nivel de responsabilidad
  • Tareas peligrosas
  • Falta de apoyo
  • Necesidad de reconocimiento o poder en la toma de decisiones

2. Practicar el diálogo constante. Es importante comentar y aclarar las situaciones adversas de forma oportuna, ya con sea con los jefes o los compañeros de trabajo. Una causa común del estrés es la falta de asertividad.

3. Emplear los canales de denuncia. Cuando el estrés se origine por situaciones de acoso, fraude u otras faltas a la ética, se aconseja emplear los canales de denuncia.

4. Relajarse fuera del trabajo. Hacer ejercicio o realizar otras actividades de relajación es crucial, de acuerdo con el IMSS. El esfuerzo físico libera endorfinas, que generan bienestar y ayudan a descansar mejor por las noches.

5. Usar técnicas de relajación en el trabajo. Siempre que la actividad laboral lo permita, se pueden realizar ejercicios de relajación y meditación; por ejemplo, hacer estiramientos, escuchar música y darse un momento para generar pensamientos positivos.

Expertos en salud mental aconsejan tomarse un tiempo para relajarse. Fotografía vía Pexels.

6. Cuidar la salud. Comer de forma balanceada, dormir las horas necesarias y tomarse un descanso deben ser reglas básicas para el autocuidado.

7. Buscar ayuda profesional en caso necesario. El apoyo de un profesional siempre será bienvenido, especialmente porque el estrés suele sobrepasar las capacidades de manejo de quienes lo padecen.

Los empleadores, por su parte, deben coadyuvar para mantener la salud mental de sus trabajadores.

8. Implementar programas para reducir el estrés.Algunas medidas pueden ser el home office y programas de bienestar.

9. Asegurar condiciones físicas adecuadas. La iluminación, calidad del aire acondicionado, el mobiliario y la disposición física de los lugares de trabajo deben garantizar un ambiente agradable.

10. Monitorear el clima organizacional. A través de encuestas, entrevistas y otros instrumentos de investigación, los empleadores deben preocuparse por prevenir los climas laborales tóxicos.

La vía más eficiente para superar el estrés laboral es trabajando en conjunto, por lo que la principal sugerencia de Rocío Cano es pensar -desde la Dirección de la empresa- cómo lograr un ambiente de trabajo saludable.