Sí, quererse mucho es positivo, pero no suficiente para el éxito de las empresas familiares. Establecer las reglas es la clave y la vía para lograrlo es el gobierno corporativo.

La mayoría de las empresas del mundo son manejadas por familias. En México, nueve de cada 10 negocios son encabezados por esposos, padres e hijos, primos, hermanos, tíos, abuelos… Y las relaciones de confianza y los valores compartidos funcionan como ventajas en la mayoría de los casos.

Sin embargo, también se trata de empresas con un reto muy particular: el amor y la familiaridad no bastan, pues necesitan un orden formal. En otras palabras, requieren de un buen gobierno corporativo que organice la toma de decisiones en el negocio, explica Mauricio Álvarez, director del Family Business Institute de México.

Con más de 20 años asesorando a empresas familiares, Álvarez tiene muy clara esta necesidad: “el éxito de una empresa familiar no depende de qué tanto se quiera la familia. Realmente la clave es que sepan tomar decisiones juntos, que sepan manejar sus conflictos y dificultades de una manera bien organizada”. 

De hecho, explica, todas las empresas cuentan con un gobierno corporativo, aun cuando no lo han hecho consciente.

Qué es y qué no es el gobierno corporativo

Los negocios van desarrollando una manera de organizarse y de tomar las decisiones, pero estos mecanismos pueden afectar al negocio si no se revisan y ponen sobre la mesa.

El gobierno corporativo es la forma en que se organiza un negocio. Es un acuerdo que, en términos simples, establece quién hace qué, de qué maneras y quiénes toman las decisiones. Cuando está bien establecido, permite agilizar procesos, dar certeza a los integrantes y evitar conflictos en la toma de decisiones.

En cambio, un mal gobierno corporativo puede:

  • Provocar que las decisiones se tomen de manera lenta.
  • Generar conflictos de poder, al no estar establecidas las responsabilidades.
  • Dificultar la operación del negocio, ya que falta claridad sobre los procedimientos y herramientas.

De acuerdo con Mauricio Álvarez, quien ha trabajado con más de 200 empresas familiares, establecer el gobierno corporativo es indispensable en cualquier negocio, independientemente de su tamaño.

A veces creemos que el gobierno corporativo sólo es necesario en las grandes empresas. ¿Cómo se puede establecer en las pymes y negocios familiares?

“Todas las empresas, por pequeñas que sean, tienen gobierno corporativo. Cuando hay un buen gobierno corporativo, todos dentro de la empresa saben exactamente cuál es su trabajo, qué es lo que tienen que hacer y cuál es su responsabilidad.

“Tienen que estar bien claros sobre políticas, procedimientos, herramientas… todo lo que se requiere para que la gente que trabaja dentro de la empresa pueda hacer su trabajo mejor.

“Hay gobiernos corporativos malos y hay gobiernos corporativos buenos. La intención es que tengamos buenos gobiernos corporativos y eso puede ser en todas las empresas, por más pequeñas que sean”.

¿Significa que deben tener consejos de administración?

“De hecho, ya lo tienen. Cuando el papá y la mamá al final del día se juntan para revisar cómo les fue… ya están teniendo su junta del consejo de administración, sobre todo cuando empiezan a pensar en el futuro.

“Esa es una junta del consejo de administración. Con algunas familias le cambiamos el nombre para que no se asusten. Puede llamarse junta de familia”.

¿Cuál es la diferencia con las reuniones diarias de operación?

“Ese es otro detalle que hay que empezar a ajustar. Una junta de operaciones es diferente a una junta de consejo, aunque sean las mismas personas. En una junta de operación, vemos la actividad diaria, el día a día, las cuentas, el proveedor, el cliente… todo eso.

“Pero la familia se enfrasca tanto en eso, o el emprendedor se enfrasca tanto en eso, que se le olvida levantar la cabeza y ver hacia adelante. Y es ahí donde entra la junta del consejo de administración.

“La junta del consejo de administración es un lugar donde dices, a ver, vamos a detenernos, vamos a levantar la cabeza y ver hacia dónde vamos, qué rumbo tenemos que tomar”. 

Es importante delegar y dar independencia

En los negocios familiares, la mala comunicación y ausencia de un gobierno corporativo formal, derivan en conflictos de poder y centralización excesiva de la toma de decisiones.

Por ejemplo, el poder tiende a centrarse en los líderes o miembros fundadores, dejando a los hijos con poco margen de acción. En otras ocasiones, se inician peleas porque todos sienten que deberían estar tomando más decisiones.

En este sentido, una ventaja clara del gobierno corporativo es que permite delegar y dar cierta independencia a todos los miembros de la familia, explica Mauricio Álvarez.

“Tiene que haber un convencimiento por parte de todos, definir qué decisiones puedo tomar yo solo, por mi cuenta, sin tener que consultarle a nadie, y qué decisiones sí tengo que consultar”, aclara el especialista.