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Aunque la preocupación central de la mayoría de los negocios es sobrevivir, implementar la NOM 035 es más necesaria que nunca por el impacto de la pandemia en la salud mental.

Por la experiencia registrada en periodos de confinamiento forzado, así como con otros virus de potencial pandémico, los expertos en salud mental anticipan la llegada de una nueva pandemia, pero esta vez de padecimientos psicológicos.

Ante este escenario, la aplicación de la NOM 035 de Factores de Riesgo Psicosocial en el Trabajo es más relevante que nunca, pues proporciona herramientas para promover un entorno saludable y prevenir enfermedades mentales.

La nueva pandemia

En este periodo de reactivación económica gradual, que ha sido nombrado “nueva normalidad”, los centros laborales se encontrarán con que los factores de riesgo psicosocial se han agudizado para todos los trabajadores.

En muchos centros laborales, los empleados continuaron acudiendo durante la contingencia sanitaria. En otros, el personal que había quedado desempleado por la suspensión laboral volverá en los próximos días. Y en otras empresas, la actividad productiva continuó gracias al home office o teletrabajo.

En todos los casos, se espera una mayor incidencia de estrés, ansiedad, síntomas depresivos, insomnio y otras afecciones mentales, a consecuencia del miedo a la enfermedad, pero también de las propias condiciones laborales y económicas.

¿Cómo ayuda la NOM 035?

Para empezar, la NOM-035-STPS-2018 obliga a los patrones a evaluar sus factores de riesgo psicosocial y establecer un programa de salud integral. Las multas por incumplimientos pueden llegar a los 420 mil pesos.

Este programa de salud laboral integral debe contener:

  • Políticas para promover un entorno organizacional favorable y prevenir la violencia laboral.
  • Mecanismos seguros y confidenciales para recibir quejas y denuncias por violencia.
  • Evaluaciones del entorno organizacional.
  • Medidas de capacitación para fortalecer la cultura organizacional.
  • Análisis de los puestos de trabajo con mayor riesgo psicosocial.
  • Identificación y valoración clínica de los trabajadores que vivieron acontecimientos traumáticos.
  • Exámenes o evaluaciones clínicas al personal expuesto a factores de riesgo psicosocial.
  • Los registros de las medidas preventivas adoptadas y los resultados de las evaluaciones.

Ahora bien, la norma 035 establece distintas condiciones para cada tamaño de empresa:

Centros de trabajo donde laboran hasta 15 trabajadores
  • Establecer y difundir una política de prevención de riesgos psicosociales
  • Adoptar las medidas para prevenir los factores de riesgo psicosocial
  • Identificar a los trabajadores que fueron sujetos a acontecimientos traumáticos severos
  • Difundir y proporcionar información a los trabajadores
Centros de trabajo donde laboran entre 16 trabajadores en adelante

Adicionalmente a las medidas de arriba, estos centros laborales deben:

  • Adoptar las medidas y acciones de control, cuando el resultado del análisis de los factores de riesgo psicosocial así lo indique.
  • Practicar exámenes médicos y evaluaciones psicológicas a los trabajadores expuestos a violencia laboral.
  • Llevar los registros de los resultados de la identificación y análisis de los factores de riesgo psicosocial; de las evaluaciones del entorno organizacional; medidas de control adoptadas, y trabajadores a los que se les practicó exámenes médicos.
  • Centros de trabajo donde laboran más de 50 trabajadores
  • Evaluar el entorno organizacional

Los factores de riesgo en el home office

El aislamiento, o bien, la dificultad para combinar el trabajo con la vida familiar, convierten al home office en una experiencia que puede generar ansiedad y  estrés laboral.

En particular, diversos estudios han encontrado que el teletrabajo puede propiciar el síndrome de burnout o de desgaste ocupacional. De hecho, la incidencia de personas con este cuadro se incrementó de 2.7 a 5.4 por ciento entre marzo y abril, según publicó Forbes.

Al respecto, especialistas recomiendan a los empleadores:

  • Impulsar una cultura del altruismo y enfatizar el carácter altruista del autoaislamiento 
  • Evitar la discriminación hacia personas que han tenido la mala suerte de infectarse
  • Protegerse y apoyar a los demás 
  • Mantener el contacto a través de convivencias virtuales con los compañeros de oficina  
  • Promover estrategias de regulación emocional. Por ejemplo, la estrategia de respiración progresiva de Jakobson.