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Al potenciar la transformación digital, la pandemia ha impulsado oportunidades de negocio con altas expectativas de crecimiento en años venideros.

Hasta hace un año, sectores tradicionales como la educación, la producción agropecuaria y la Medicina veían a las tecnologías digitales como herramientas de uso opcional, que no generaban oportunidades de negocio tangibles.

A partir de la pandemia del 2020, la expansión y acelere de la transformación digital abrió caminos incluso en las industrias que se habían resistido a migrar sus tecnologías.

En México, seis de cada 10 pymes ya venden en internet y las ventas del ecommerce en general han crecido 17 por ciento; en particular, las tiendas de autoservicio vendieron 23 por ciento más, según la Asociación Mexicana de Ventas Online (AMVO).

Además, gran parte de las empresas pudo continuar sus operaciones mediante el teletrabajo; en la actualidad, el 40 por ciento de las compañías mexicanas continúan con home office, según Forbes.

Tales cambios están impulsando ideas de negocio diferentes, más especializadas en distintos nichos de la economía digital.

Mayores oportunidades de negocio

De acuerdo con Opertti, cualquier emprendimiento digital requiere un nivel de conocimiento aceptable sobre la tecnología y el mercado en que habrá de desarrollarse.

En otras palabras, no basta con ir tras una idea innovadora. Es necesario conocer el mercado y partir de un modelo de negocio robusto, pues múltiples nichos digitales relativamente nuevos -como el dropshipping– ya están saturados.

1. Aplicaciones y servicios de apoyo al comercio electrónico

El comercio omnicanal no para. Por un lado, cada vez más empresas brick and mortar diversifican sus canales de venta hacia el ecommerce; por el otro, cada día se abren nuevas tiendas en línea por parte de emprendedores.

Por lo tanto, el comercio electrónico es un área que está generando oportunidades de negocio en áreas como:

  • Soluciones digitales que integren plataformas de pago y facturación, carritos de compra y catálogos
  • Software en la nube que integre las finanzas, contabilidad, producción y otras áreas de la empresa con las operaciones online
  • Herramientas para la gestión de pedidos y el control de inventarios
  • Sistemas de inteligencia artificial para el marketing
  • Aplicaciones de cobro en línea
  • Desarrollo de páginas web y aplicaciones
  • Servicios de consultoría en ecommerce

Por ejemplo, Moneypool es una herramienta que se volvió estratégica para muchos negocios, que a través de ella han podido realizar sus cobros durante la pandemia.

2. Plataformas de educación virtual

Las oportunidades de negocio en educación también van en aumento. Se espera que incluso cuando se encuentre una vacuna y terminen las medidas de aislamiento social, la formación a distancia continuará en múltiples vertientes.

De por sí, el mercado de aprendizaje virtual ya contaba con altas expectativas de crecimiento desde antes de la pandemia, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

3. Servicios digitales para el campo

En primer lugar, el sector agropecuario requiere de servicios digitales que apoyen su productividad, competitividad y acceso a financiamiento.

Un ejemplo es MercaRancho, un Marketplace para la compra-venta de productos y servicios especializados en ganadería. En esta plataforma, se ofertan animales, productos, cosechas, servicios, ranchos, lotes y terrenos, sin intermediarios, de forma rápida, segura y fácil de usar.

Por otro lado, está el sector denominado “agrotech”, que abarca las tecnologías aplicadas a la agricultura.

Según Entrepreneur, en las agrotecnologías hay oportunidades de negocio prácticamente en toda la cadena de suministro: desde la producción inicial hasta su consumo en los hogares.

Una necesidad real de mercado es solucionar el desperdicio de alimentos, ya que el 40 por ciento de los productos a nivel mundial se desperdician por problemas en la recolección, embalaje, almacenamiento, infraestructura y otros procesos.

4. Ciberseguridad

México ocupa la posición 12 entre los países con más ataques informáticos, de acuerdo con María del Consuelo Jiménez Fernández, profesora titular de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Monterrey.

De hecho, más del 50 por ciento de las empresas ya han sufrido algún ataque de malware.

A pesar de sus ventajas, el trabajo a distancia tiene una debilidad inherente, que es la seguridad de los equipos y el hecho de que los propios trabajadores se exponen a potenciales amenazas. Conscientes de esto, cada vez más empresas buscan implementar medidas de seguridad digital.

Por lo tanto, un área de crecimiento es la seguridad cibernética, sobre todo porque se espera que se duplique el número de personas que realizan trabajo remoto.

5. Realidad extendida para el comercio

Finalmente, está el área de la “realidad extendida”, un concepto que engloba la realidad virtual, la realidad aumentada y la mixta.

Adicionalmente, comprende conceptos como el video 360, el 5G y aplicaciones de la inteligencia artificial. Su principal ventaja es que permite ofrecer experiencias, eliminando las barreras de la distancia física.

Por ello, no sorprende que en las distintas proyecciones y análisis de nuevas oportunidades de negocio, una constante sea la realidad extendida. Debido a sus múltiples aplicaciones y potencial para seguir desarrollándose, esta tecnología es vista como potenciadora de soluciones en prácticamente cualquier industria.

Un caso común es el sector inmobiliario, donde la realidad virtual ya se emplea para recrear los espacios: desde el diseño de interiores hasta el paisaje urbano. Se utiliza desde la realización de los planos hasta el momento de las ventas, a través de “casas muestra” que se pueden visitar desde cualquier parte del mundo.

Además, en la industria del entretenimiento la realidad virtual ya se emplea para ofrecer conciertos y otros eventos culturales. Por ejemplo, una compañía llamada Wave realizó conciertos virtuales con John Legend y Jean-Michel Jarré durante el verano.

La era postdigital

Desde antes de la pandemia, Accenture y otras consultorías ya proyectaban la era postdigital, en donde la digitalización ya no es una ventaja competitiva, pues se asume que todas las empresas son digitales.

Lo cierto es que el éxito de las nuevas oportunidades de negocio no depende de la tecnología en sí, sino de la forma en que agreguen valor, que atiendan una necesidad muy específica y ofrezcan a sus clientes la inmediatez y personalización que todos buscan.