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Formaliza tu negocio con estos pasos básicos y conoce cómo darte de alta en el SAT, como persona física o persona moral.

Una parte fundamental en la vida de cualquier negocio es la formalización al inscribirse en Hacienda, pero es muy común tener dudas respecto a los requisitos para darse de alta en el SAT, los trámites y el régimen fiscal que se debe elegir.

Este proceso no se debería tomar a la ligera, ya que de él depende en gran parte, que el negocio se formalice sin complicaciones.

¿Cómo elegir régimen fiscal?

Lo primero es determinar el régimen fiscal para pagar impuestos de manera correcta. Para ello, hay que definir la actividad económica y la forma en la que se desarrollan las operaciones del negocio.

El régimen fiscal es la clasificación que se le otorga a cada contribuyente, dependiendo de las actividades que le generen ingresos. Además, le otorga tanto derechos como obligaciones.

Existen dos clasificaciones principales. La primera corresponde a las personas morales, es decir, los negocios o empresas que se conforman por más de un socio.

El otro grupo corresponde a las personas físicas, que en este caso se les asigna un régimen fiscal dependiendo de la procedencia del ingreso, como puede ser:

  • Sueldos y salarios
  • Actividad empresarial y profesional
  • Incorporación fiscal (RIF)
  • Arrendamiento de inmuebles
  • Enajenación de bienes adquisición de bienes, intereses, dividendos y otros ingresos

Asimismo, el definir la actividad permitirá saber los impuestos que se deben pagar:

  • El Impuesto Sobre la Renta (ISR) se calcula sobre la ganancia obtenida, y se aplica prácticamente para cualquier régimen.
  • El Impuesto al Valor Agregado (IVA) presenta 3 diferentes tasas, 16%, 0% y Exentos, que son aplicables a ciertos tipos de productos y servicios.
  • El Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS), que se aplica exclusivamente a ciertos productos con impacto negativo en la salud de las personas, como el alcohol, el tabaco y los combustibles.

Una vez identificado el régimen fiscal correcto, ya se puede hacer la inscripción en el RFC ante el SAT.

Requisitos para darse de alta en el SAT

Con el fin de darse de alta en el SAT, las personas morales deberán contar previamente con su acta constitutiva y el permiso de la Secretaría de Economía para el uso de denominación o razón social, que se puede consultar en este enlace.  

Por su parte, las personas físicas necesitan su CURP para inscribirse en el SAT, ya sea por internet o en las oficinas.

Es importante que al realizar la inscripción en el RFC, se tramite también la contraseña, clave fundamental para acceder a los servicios del portal del SAT en línea.

También es recomendable tramitar la e.firma o firma electrónica, ya que este método de validación se necesita para trámites en específico. Tenerla, evitará que se tenga que hacer otro trámite nuevamente.

Importancia de las obligaciones fiscales

Una obligación al inscribirse en el RFC radica en contar con los comprobantes fiscales digitales (CFDI) o facturas electrónicas, tanto de los productos o servicios que se vendan, como de las compras que se realicen.

De esta manera, se podrán amparar las operaciones y hacer el cálculo de los impuestos correspondientes. Por ejemplo, para las personas físicas ésta es la única manera de realizar deducciones personales.

Además, es indispensable llevar un registro contable de las operaciones para cumplir correctamente con todas las obligaciones fiscales, que incluye el presentar las declaraciones de impuestos y mantener actualizada la información en el RFC.

Por último, es importante contemplar otros trámites básicos que van a depender del tipo de negocio y del estado donde radique, como pueden ser:

  • Uso de suelo y licencias de funcionamiento
  • Registro de marca ante el IMPI
  • Registro patronal en el IMSS
  • Apertura de establecimiento ante la Secretaría de Salud
  • Inscripción en el registro público de comercio
  • Otros permisos estatales o municipales

Finalmente, se debe recordar que la formalidad, si bien implica pagar impuestos, también abre la oportunidad de acceder a financiamientos gubernamentales y bancarios, así como a alianzas comerciales que impulsarán el crecimiento del negocio.

Con el cumplimiento de estos requisitos para darse de alta en el SAT, incluyendo la correcta determinación del régimen fiscal, se puede ser formal sin complicaciones.

Para abundar en el tema, se sugiere consultar el artículo “Régimen fiscal: ¿qué es y cómo elegirlo?”.