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Los empleadores tendrán la obligación de prevenir riesgos psicosociales entre sus trabajadores y cuidar su estado de salud general, como se marca en la NOM-035-STPS-2018 que entrará en vigor en octubre del 2019.

Los trabajadores ya no tendrán que lidiar solos con su estrés laboral. Las empresas estarán obligadas a prevenir y remediar los riesgos psicosociales, como las largas jornadas de trabajo, la falta de equipo necesario, el maltrato de los clientes hacia los colaboradores y los accidentes, de acuerdo con la NOM-035-STPS-2018 que será obligatoria a partir del próximo octubre.

Antes de la entrada en vigor, los empleadores tendrán que identificar los factores que ponen en peligro la salud socioemocional de los trabajadores. Con esta información, deberán actualizar sus políticas de seguridad y salud, implementando las medidas necesarias para eliminar esos riesgos, explicó el director de Bienestar Emocional en el Trabajo, Jorge Mérida.

El funcionario de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social señaló que las empresas obtendrán un beneficio claro en su productividad, pues identificarán por qué hay ausentismo, por qué los empleados no cumplen las metas o por qué hay alta rotación.

“Otra obligación que van a adquirir las empresas es identificar a los empleados que han estado intensamente expuestos a factores de riesgo psicosocial y valorarlos clínicamente para saber si hay un daño en la salud”, comentó Mérida.

¿Cómo identificar los riesgos?

La STPS clasificó los riesgos en cuatro grandes categorías, que podrán servir de guía para que las empresas pueden comenzar con su diagnóstico: organización, contenido, relaciones y condiciones de trabajo.

La organización se refiere a la forma en que se dividen las tareas, con riesgos como la sobrecarga de trabajo, las jornadas excesivas y la falta del equipo necesario para desempeñar el puesto. Los factores de contenido son los que se derivan de la naturaleza del trabajo; por ejemplo, las labores de atención al cliente implican altos niveles de maltrato por parte de los clientes.

Respecto a las relaciones, la STPS señala los peligros psicosociales derivados del contacto interpersonal y al vínculo con los compañeros. El acoso laboral, o mobbing, es un ejemplo de la violencia psicológica que se puede llegar a ejercer en el trabajo.

Finalmente, las condiciones son los términos establecidos en el contrato: horarios, lugares para ejercer las labores asignadas y otros aspectos que pueden llegar a dañar la salud de los trabajadores.

De esta manera, México busca alinearse a los estándares de bienestar en el trabajo vigentes en países desarrollados. Cabe recordar que este país es donde los trabajadores laboran más horas al año, de entre las naciones de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).